La reconstrucción de una historia ambiental

Extracción de sedimentos mediante la perforación de una terraza fluvial. En general, cuanto más abajo están, más antiguos son los sedimentos.

El estudio de los cambios del clima y el paisaje en el pasado provee a la arqueología información valiosa para reconstruir cómo era el ambiente donde vivían las sociedades prehispánicas del actual Noroeste argentino. En esos estudios se trata de poner en relación los cambios en el ambiente, como por ejemplo las variaciones de temperatura y humedad, con las estrategias de subsistencia desarrolladas por las personas en el pasado y, en el caso de las primeras aldeas, especialmente con las prácticas agrícolas y de pastoreo.

 El clima cambia

En la historia de nuestro planeta, la época geológica que abarca los últimos 11.700 años se conoce como Holoceno. El Holoceno, también conocido como Postglacial, es decir, período posterior a la última glaciación, fue una época donde los casquetes o mantos de hielo cubrían gran parte de la Tierra. Al finalizar esa época el clima se hizo más cálido, los casquetes se derritieron o disminuyeron su tamaño y, por consiguiente, el agua de deshielo hizo ascender el nivel del mar. Tierras que antes estaban conectadas, como Siberia y Alaska, o como la Patagonia y Tierra del Fuego, quedaron separadas por un brazo de mar.

A lo largo del Holoceno se produjeron varios cambios en el ambiente a causa de las variaciones del clima y del uso de la tierra. En general, los momentos de mayor humedad son favorables para la actividad humana y en ellos se intensifican los procesos de transformación cultural del paisaje. El surgimiento de las primeras aldeas se dio en un período de este tipo.

Además de considerar los procesos a escala regional, las investigaciones arqueológicas se ocupan de analizar los procesos que se dieron localmente, de modo de comprender cómo se relacionan con las características topográficas (es decir las variaciones en la forma del terreno, como una barranca o una quebrada), geológicas (los tipos de roca –blandas o duras− y de suelo –arenoso o arcilloso−), microclimáticas (lugares puntuales del paisaje donde el clima es distinto al general que lo rodea) e incluso con la historia de uso de la tierra (si se cultivó mucho o no, por ejemplo). Así se pudo determinar que, por ejemplo, en el valle de El Bolsón, en el centro-este de Catamarca, desde hace 6400 años, y especialmente en los últimos 840 años, hubo una tendencia general a la disminución de la humedad y al ascenso de la temperatura. Estos estudios también dieron cuenta de la presencia de actividades agrícolas y pastoriles en los últimos 2000 años.

Las poblaciones humanas y sus entornos ambientales están en cambio permanente y sus interacciones son múltiples y complejas. Las investigaciones ayudan a comprender cómo la gente aprovechó y modificó su entorno y cómo convivió con los cambios naturales que la afectaron.

 ¿Cómo se estudia el clima del pasado?

Las investigaciones que tienen como objeto reconstruir las condiciones ambientales de épocas pasadas son llevadas a cabo por equipos interdisciplinarios, donde generalmente participan geólogas y geólogos especializados en estas cuestiones. Cuando los equipos de trabajo se abocan a una zona y un contexto específicos, la reconstrucción de la historia del paisaje suele incluir el reconocimiento de las formas del terreno, considerando su origen y evolución en el tiempo (geomorfología) y el estudio de los sedimentos que se acumularon en el período que se quiere estudiar, expuestos, por ejemplo, en las barrancas de las terrazas de ríos y arroyos o los que se pueden extraer en una perforación, por ejemplo, del fondo de un lago.

En la excavación de un sitio, los equipos de investigación toman muestras de sedimentos cada cierta cantidad de centímetros y por cada una de esas capas, analizan su composición, datan los restos de vegetales y animales que pudieran encontrarse en ella y registran los restos culturales (fragmentos de cerámica o puntas de proyectiles, por ejemplo) presentes allí también. Para presentar sus hallazgos, elaboran esquemas como el que aparece a continuación.

Sector de la terraza fluvial en la localidad de Los Nacimientos de San Antonio, Catamarca, y perfil que muestra las distintas capas de sedimentos. Los números romanos en la fotografía van desde la capa más antigua (VI) a la más reciente (I). En esta área se llevaron a cabo estudios para reconstruir condiciones ambientales pasadas.

Detalle del perfil esquemático de la barranca de un arroyo ubicado en la localidad de Mayinte (Jujuy). Se observan las distintas capas del terreno, formados por fragmentos de rocas de distinto tamaño. Los hallazgos arqueológicos aparecen representados en color rojo. También se observan restos de muros construidos con rocas.

El estudio de los restos de vegetales y de polen fósil es especialmente importante para reconstrucciones ambientales, por eso también se suman a los equipos de investigación especialistas en biología o botánica. Estos restos suelen variar en las distintas capas, lo que indica que la vegetación del lugar fue cambiando a lo largo del tiempo. Una vez que se logra saber qué plantas del pasado hay en la muestra, se investiga a qué temperatura y humedad crecen esas plantas y de esa manera se sabe cómo era el clima durante el tiempo que vivieron estas plantas en la capa donde se hallaron los restos. También se pueden encontrar restos de plantas cultivadas y malezas, así como otras especies silvestres, las que se asocian a prácticas tales como el cultivo y la cría de animales, entre otras posibles. Si en la muestra que sigue aparecen otras plantas que crecen bajo otros requerimientos ambientales (por ejemplo, menos humedad y temperaturas más bajas) se puede considerar que el clima cambió y se hizo más seco y frío.

Para saber más

Julio Kulemeyer, Ricardo Cortés y Liliana Lupo: “Cambios del paisaje durante el formativo en la región andina del NOA y Chaco”, en Crónicas materiales precolombinas, páginas 465 a 482.

Mario Alejandro Caria y Julián Patricio Gómez Augier: “Arqueología en espacios contrastados en los piedemontes oriental y occidental de Cumbres Calchaquíes (Tucumán, Argentina) durante el 1er. y el 2do. milenio de nuestra era”, en Crónicas materiales precolombinas, páginas 355 a 383.

Créditos

Fotografía de la terraza fluvial y esquema de perfil sedimentario. Ana Soledad Meléndez.

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